La gestión de la emergencia por el doble terremoto en el norte de Venezuela se enfoca en la retirada de escombros y la recuperación de cuerpos. La cifra de muertos supera los 3.900, y cerca de 17.000 personas permanecen en campamentos temporales tras perder sus hogares.
La infraestructura sanitaria quedó en gran parte destruida, y la atención médica depende del apoyo internacional. La organización humanitaria alemana Johanniter ha instalado un campamento médico en Nayhuatá para atender a la población afectada.
Voluntarios alemanes, incluyendo médicos y enfermeras, brindan atención médica a la población. El campamento tiene capacidad para atender a 100 pacientes diarios y fue equipado con insumos y medicamentos transportados desde Alemania.
La ayuda internacional es crucial para la recuperación de Venezuela, especialmente considerando la crisis política, económica y social preexistente, agravada por el aislamiento internacional y las sanciones. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, solicitó al FMI el descongelamiento de activos venezolanos.