Un informe presentado en Viena denuncia que más de un millón de niños ucranianos en territorios controlados por Rusia están expuestos a un sistema de adoctrinamiento y militarización que podría constituir un crimen de lesa humanidad.
Expertos de la OSCE denuncian un sistema institucionalizado por parte de Rusia para adoctrinar a estos niños, lo que podría ser considerado un crimen de lesa humanidad de persecución. Las autoridades rusas habrían enviado citaciones militares a jóvenes de territorios ocupados.
Varios jóvenes entrevistados habrían abandonado estos territorios sin avisar a sus familias para evitar el reclutamiento, según la experta letona Elina Steinertem.