Expertos independientes denunciaron un sistema institucionalizado de Rusia para adoctrinar y militarizar a niños ucranianos, lo que podría constituir un crimen de lesa humanidad. Según el informe presentado en Viena, las autoridades rusas estarían enviando citaciones militares a jóvenes de territorios ocupados.
Muchos niños ucranianos han sido desplazados y separados de sus familias, expuestos a un sistema que promueve el adoctrinamiento y la militarización. Algunos jóvenes han abandonado sus territorios para evitar el reclutamiento forzado. La situación se agrava por la pérdida de educación y la separación de padres.