La baja en el riesgo país de Argentina, que se acerca a los 400 puntos básicos, implica que el país podría endeudarse a tasas más bajas, estimadas en un 8,5% anual (considerando el bono de EE.UU. a 10 años en 4,5%).
Un menor riesgo país también refleja una mayor confianza de los inversores en la capacidad de Argentina para pagar su deuda y en la sustentabilidad de la misma. Esto beneficia también a provincias y empresas.