Se denuncia una aparente contradicción en las políticas de contenido de las redes sociales, donde se censuran imágenes de pezones y lactancia, pero se permite la difusión de material que exhibe armas y actividades delictivas.
Se cuestiona la lógica de priorizar la censura de la desnudez sobre la promoción de la violencia, especialmente cuando involucra a menores de edad. Se señala que las plataformas permiten la exhibición de armas, mientras restringen contenido relacionado con la intimidad o la crianza.