El cronista continúa su recorrida por Miami, mostrando la vida en South Beach, con sus edificios imponentes y la energía vibrante de la ciudad.
Se destaca la exclusividad de Fisher Island, donde las expensas mensuales superan los 15.000 dólares, y se describe la vida en la zona, con sus restaurantes caros y actividades recreativas.
El calor es un factor predominante, llevando a la gente a buscar refrescarse en parques acuáticos y playas.
Se observan diversas interacciones con locales y turistas, reflejando la multiculturalidad de Miami, y se mencionan los altos precios de la gastronomía en la zona.