Leo, en su recorrido por Kansas City, describe una ciudad con muy poca gente en las calles, lo que genera una sensación de vacío y sorpresa ante la presencia de cualquier persona.
La poca afluencia de gente hace que ver a alguien sea un acontecimiento, y la presencia de turistas es notable. La vida cotidiana y el funcionamiento de los negocios en un entorno así plantean interrogantes sobre cómo se mantienen económicamente.