Se debate si el delincuente abatido "merecía" morir por salir a robar, y se contrapone la idea de que nadie quiere morir.
Se argumenta que salir a robar, especialmente con un arma, implica asumir el riesgo de morir. Se diferencia entre salir a robar sin armas y hacerlo armado, lo que denota una mayor intencionalidad y riesgo.
Un mensaje de Darío plantea: "Bien merecido, si no quisiera estar muerto, pregunto, ¿para qué sale a robar?". La contraargumentación señala que no es que quieran morir, sino que subestiman las consecuencias.