Héctor Buendía, víctima de un robo en su casa de Ituzaingó, relató la brutalidad sufrida a manos de los delincuentes que ingresaron mientras él veía el partido de fútbol. Fue golpeado con la culata de un arma, maniatado con un cinto y el cable de una estufa, y amenazado para que entregara sus ahorros.
Los asaltantes revolvieron toda la casa, rompieron el techo del baño buscando dinero y se llevaron dólares, pesos y el celular. Héctor, aunque golpeado y asustado, logró liberarse y pedir ayuda a un vecino, quien lo asistió y dio aviso a la policía. La policía investiga el hecho, y se sospecha que los delincuentes podrían haber sido entregados, ya que conocían la existencia del dinero en la vivienda.