Héctor, víctima de un violento robo en su hogar de Ituzaingó, describió cómo los delincuentes revolvieron cada rincón de la casa, incluyendo el techo del baño, en busca de sus ahorros en dólares. A pesar de la destrucción y la violencia ejercida, incluyendo golpes y amenazas, los ladrones se llevaron todo el dinero que encontraron.
El damnificado, aún conmocionado y con dolores físicos, sospecha que pudo haber sido entregado, ya que los asaltantes parecían tener información precisa sobre la ubicación del dinero. La policía investiga el caso, y se destaca la saña de los delincuentes al causar daños materiales significativos en la propiedad.