Se presentaron las manos robóticas de NIO, que cuentan con 25 grados de libertad y funcionan impulsadas por tendones, logrando una notable similitud con la mano humana en términos de sensibilidad, fuerza y fiabilidad.
Estos avances en robótica humanoide superan desafíos previos en la replicación de la destreza y delicadeza de la mano humana. La tecnología de NIO se acerca a cumplir el lema de que la mano de un robot sea indistinguible de la de una persona, un hito significativo en el desarrollo de la robótica.