Se señala la aparente contradicción entre el discurso de no discriminación en Europa durante el Mundial y la persistencia de la xenofobia en la vida cotidiana. Se menciona que figuras políticas como Meloni han criticado a Macron por lo que consideran una postura hipócrita ante la inmigración.
Se reflexiona sobre el choque cultural que se produce con la masiva inmigración en Europa y cómo este fenómeno, sumado a problemas económicos y sociales, puede generar tensiones y descontento, a pesar de los esfuerzos por promover la integración.