El Arzobispo de Buenos Aires, García Cuerva, brindó un discurso crítico durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana, apuntando a la clase política y la corrupción.
En su homilía, el prelado cuestionó el accionar de los políticos, las internas partidarias y la falta de ayuda a sectores vulnerables, calificando el gasto en estas poblaciones como una inversión y no una pérdida.
García Cuerva también se refirió a la corrupción, señalando que "algunos aprovechan para dividirnos, para enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante, escondidos en todas las épocas en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos".
El Arzobispo enfatizó la necesidad de honestidad y transparencia, independientemente del partido político o gobierno de turno, y lamentó que los "asaltantes también han recorrido los caminos de nuestra historia, robando sueños a los jóvenes, robando posibilidades de progreso a las familias trabajadoras, sustrayendo dignidad a los más frágiles".