Los funerales de Ali Khamenei incluyeron una procesión de una semana por ciudades iraníes e iraquíes, culminando en su entierro en Mashhad, su ciudad natal y el santuario del imán Reza, un importante centro de peregrinación chiita.
Miles de personas se congregaron coreando consignas antiestadounidenses. La ausencia pública de Mojtaba Khamenei, el sucesor designado, genera especulaciones sobre su seguridad o estado de salud.