Se evalúa un reloj Rolex que no está en funcionamiento, con el bisel dañado y sin corona. Se consulta a Jackie, experta en relojes, quien confirma que le falta la corona y que el tritio en las agujas, que provee fluorescencia, está deteriorado.
Jackie indica que el reloj necesita un servicio de limpieza y que el precio se ajustará a su estado actual. A pesar de los desperfectos, el reloj tiene valor, pero requiere una segunda opinión experta.