Se informa que psiquiatras y psicólogos están estudiando la personalidad de los "anti-Messi", considerándola un posible trastorno. Se plantea la discusión sobre si criticar a Messi implica ser "anti-Messi" o si es posible hacer críticas deportivas sin oponerse a la Selección Argentina.
Se menciona la opinión de Brancatelli y se debate la diferencia entre criticar una situación y ser un detractor del jugador. La conversación se adentra en la complejidad de las opiniones y cómo estas pueden desatar "grietas" políticas, incluso en el ámbito deportivo.