Un docente de educación física y trabajador de la salud comparte su experiencia y la de su grupo durante el Mundial, enfrentando altos costos y adaptándose a una dieta económica para poder disfrutar del evento.
La conversación detalla cómo manejaron los gastos, recurriendo a comer arroz y buscando opciones de comida barata como hamburguesas para optimizar el presupuesto. A pesar de las dificultades económicas, la planificación y el esfuerzo conjunto les permitieron afrontar los gastos, incluyendo la compra anticipada de entradas que resultaron más económicas.
La experiencia también incluyó un aumento de peso debido al calor y a la dieta, pero la camaradería y el espíritu de aventura prevalecieron. El relato concluye con la preparación para el regreso a casa en Chubut, llevando consigo recuerdos y pequeños regalos para la familia.