La ciudad de Atlanta se ve invadida por una marea de hinchas argentinos que llegan para alentar a la Selección en el crucial partido contra Egipto.
Muchos fanáticos han realizado largos viajes en auto desde Miami, enfrentando trayectos de hasta 10 horas. El tema de las entradas ha mejorado, con precios más accesibles que al inicio del torneo, ya que muchos espectadores iniciales han regresado a sus hogares.
Se observa un ambiente festivo y de gran expectativa, con argentinos de diversas partes del mundo, incluyendo residentes en Estados Unidos y visitantes de otros países como Brasil, que expresan su apoyo a la Albiceleste, a menudo motivados por el amor a Lionel Messi.