El presidente Donald Trump anunció una concesión clave para Ucrania: la licencia para fabricar misiles Patriot, instando a los aliados a fortificar sus defensas aéreas ante la escasez de interceptores. Esta medida surge en el contexto de ataques rusos con misiles balísticos e hipersónicos y la persistencia de las demandas territoriales de Moscú.
Las negociaciones entre Rusia y Ucrania se mantienen estancadas, con Rusia insistiendo en la anexión de varias regiones. La cumbre de la OTAN en Ankara también abordó la situación, con un tono más ameno pero sin resolver las tensiones subyacentes. Trump ironizó sobre la posibilidad de reunirse con Putin, señalando los riesgos de seguridad asociados a viajar a Moscú.