Se debate sobre las críticas y el "odio" que recibe la selección argentina en el extranjero, especialmente en España y México.
Se menciona la existencia de campañas organizadas, con correos electrónicos filtrados que evidencian pagos a figuras internacionales para generar contenido negativo contra el equipo. Se especula que la envidia y el éxito del equipo podrían ser las razones detrás de estas acciones.