Se denunció una campaña de odio y críticas hacia la selección argentina y Lionel Messi en redes sociales y medios internacionales.
Se cuestiona la veracidad de jugadas polémicas, como un supuesto penal no cobrado a favor de Egipto. Se muestra evidencia de que el jugador se tropieza solo, desmintiendo las acusaciones.
Periodistas internacionales y dirigentes del fútbol son señalados por impulsar estas críticas. Se menciona una carta de Titi Henry a Messi como muestra de apoyo.
Además, se reporta una denuncia a FIFA contra un argentino por racismo hacia el youtuber Speed, quien realizaba una seña similar a la suya.