Se expresa pena al escuchar a personas que afirman que "no hay mejor deseo para un capitalista que un trabajador de derecha porque justifica sus propios ajustes". Se plantea la pregunta de cómo lograr que la sociedad comprenda la gravedad de la situación.
Se hace un llamado a la reflexión sobre el "desastre que le están haciendo" al país y cómo "están echando a perder todo lo que nos pertenece a los argentinos". Se enfatiza la necesidad de decirlo, sostenerlo y marcarlo hasta que se internalice.