Se plantea la existencia de una "doble vara" en la sociedad y los medios al tratar la muerte de policías y la de otros trabajadores, como los colectiveros.
Se recuerda cómo se conmovió la sociedad ante la muerte de policías, pero no se dio la misma respuesta cuando los colectiveros reclamaron mejoras salariales y pararon el país. Se critica que la empatía social a menudo depende de si el problema afecta directamente al individuo.