Un emprendedor llamado Sandro detalla su negocio de elaboración de chocolates artesanales en Ushuaia, destacando productos como tabletas con frutos secos y el "marroco".
Explica que busca incorporar ingredientes locales y sabores patagónicos, aunque reconoce la dificultad de encontrar producciones a escala. Menciona la posibilidad de usar pimienta de canelo y sal de mar.
Describe el concepto de "hot point" que ideó con su pareja, enfocado en ofrecer algo caliente y reconfortante en la montaña, similar a un "San Bernardo con chocolate caliente".
Comenta sobre la tendencia de usar pistachos en chocolates, pero prefiere seguir su propio camino. Aclara que sus productos son de alta calidad y que, a pesar de la competencia en Ushuaia, a todos los chocolateros les va bien.
Detalla que su producto más vendido es la tableta semi-amarga con quinoa pop, que aporta textura y crocancia, además de ser saludable. Se muestra optimista ante la llegada del turismo, especialmente de brasileños, quienes son grandes consumidores de chocolate.