Se presenta la innovadora cámara hiperbárica para pequeños animales, la primera en Argentina y Sudamérica, que ofrece tratamientos de vanguardia para diversas patologías veterinarias.
Se destaca su uso en casos de problemas hepáticos severos, como el de París, una gata que mejoró notablemente tras sesiones en la cámara, y en situaciones donde las transfusiones de sangre no son una opción viable, como en un felino con anemia severa.
La cámara hiperbárica, también conocida como "medicina de los astronautas o buzos", aumenta la presión para mejorar la oxigenación, la cicatrización y reducir la inflamación, siendo un recurso crucial en la medicina veterinaria avanzada.