Se describe la estructura de las bandas dedicadas a las entraderas, señalando que suelen ser grupos de cuatro a seis personas con un alto grado de confianza mutua. Estas bandas poseen un modus operandi definido, medidas de seguridad y requieren cierta logística para operar.
La "seguridad" en estas bandas radica en la reserva entre sus miembros y el respeto de normas para evitar dejar pistas. Se menciona que, si bien hay una "mano de obra" considerable (estimada en 100-200 personas en la zona este), esta converge en bandas que se forman de manera alternativa, lo que dificulta la investigación policial tradicional.