El volcán Can Laón, ubicado en el centro de Filipinas, entró en erupción lanzando una densa columna de ceniza de 2 a 3 kilómetros de altura.
La ceniza se esparció por comunidades cercanas e incluso llegó hasta Cebu. Se reportó caída de ceniza en varias zonas. El volcán se encontraba en nivel de alerta 2, advirtiendo a la población mantenerse alejada de la zona de peligro.
En las últimas semanas se había registrado continua actividad sísmica, emisiones de dióxido de azufre y repetidas emisiones de ceniza.