En un escenario de desolación, San Miguel de Tucumán se convirtió en el epicentro de la historia argentina para fundar una nueva nación. 29 diputados llegaron a la casa de Doña Francisca Bazán de Laguna y debatieron la forma de gobierno, enfrentando desacuerdos y miedos.
Figuras como Manuel Belgrano propusieron una monarquía constitucional liderada por un descendiente de los Incas. La presión militar de Martín Miguel de Güemes en el norte y las cartas desesperadas de José de San Martín desde Mendoza fueron cruciales para evitar el naufragio del proyecto independentista.