Tras la independencia formal de España, Argentina se convirtió en una semicolonia inglesa bajo el gobierno de Rivadavia, marcada por el endeudamiento a través del empréstito Balfour. De un millón y pico de libras solicitadas, solo una fracción llegó efectivamente al país, mientras el resto se perdía en el camino o se recibía en mercancía.
Esta situación de dependencia y pago de intereses se extendió hasta 1947, condicionando el desarrollo del país. Se destaca la importancia de comprender estos procesos históricos para entender la realidad actual.