La conversación con Tomás Constantini continúa, con Camilo interviniendo para señalar que Milo es un hijo extraordinario y que Tomás se lo está perdiendo.
Tomás reitera que no fue una visita "de prepo" al colegio, sino que se dio tras un acuerdo de cuota alimentaria. Explica que la psicóloga le dio pautas que él cumplió, pero que Jimena luego decidió no continuar con ella.
Se discute la reacción de Milo ante la visita inesperada, con Tomás sugiriendo que la madre influye en la percepción del niño sobre él como "padre ausente".