Manuel se acerca a una joyería para tasar tres piezas: dos pulseras tipo Cartier de oro amarillo y blanco, y un reloj Rolex usado. Explica que las pulseras las mandó a hacer a un amigo orfebre y el Rolex lo compró en un viaje.
Su intención es vender las piezas para ayudar a su familia y continuar con la refacción de su casa. Le informan que la malla del Rolex está vencida y que le darán una cotización total por las piezas.