La supercomputadora china Tianqiong está impulsando una profunda transformación en la investigación científica gracias a la inteligencia artificial, como parte del plan quinquenal de desarrollo socioeconómico de China (2026-2030).
Esta tecnología tiene una extraordinaria capacidad de cálculo científico que podría equipararse a la de mentes como Albert Einstein, prometiendo avances significativos en diversos campos. La competencia entre Estados Unidos y China por el liderazgo en esta área es un foco de preocupación global.
A diferencia de las supercomputadoras convencionales, la Tianqiong utiliza una red de datos tridimensional de alta velocidad que permite la transmisión simultánea y multidireccional de información, marcando un avance en la computación.