Robertito Funes se encuentra en Buenos Aires, disfrutando de un día en la playa mientras espera el almuerzo. Comenta sobre el calor y la necesidad de refrescarse, así como de las largas distancias en la ciudad.
Describe el ambiente, mencionando palmeras y el tránsito, y comenta sobre la costumbre local de almorzar tarde, alrededor de las 3 de la tarde, cuando la gente recién sale de la playa. Se prepara para cambiarse y disfrutar del momento.