Se enfatiza la importancia de reconstruir el ritual de irse a dormir, desconectándose de las pantallas al menos media hora antes para preparar al cuerpo y la mente para el descanso.
Se recomienda bajar el ritmo de la casa, disminuir la luz y evitar la revisión del celular o la tablet antes de acostarse, ya que el cerebro necesita desconectarse de estímulos constantes.
Una rutina de sueño limpia, libre de la contaminación de pantallas y estímulos, es crucial para la regeneración cerebral y el bienestar general.