El informe de Hernán Lucera en San Martín expone la crítica situación de las PyMEs, que enfrentan una caída del 40-50% en sus ventas y operan a un 30% de su capacidad. Los empresarios señalan que, a pesar de las promesas de campaña, los impuestos no han disminuido y la pérdida del poder adquisitivo generalizado impide la recuperación del consumo.
Los testimonios coinciden en que la falta de dinero en los bolsillos de los argentinos es el principal problema. Los aumentos en servicios y el costo de los proveedores se suman a la dificultad de trasladar estos incrementos a los precios finales, ya que los clientes no pueden afrontarlos. La inversión se ha frenado y la posibilidad de despedir personal se vuelve una triste realidad.
A pesar de la adversidad, muchos empresarios PyME deciden endeudarse y redoblar esfuerzos para mantener sus negocios y fuentes de trabajo, esperando una mejora para el próximo año. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro económico del país persiste, y la falta de respuestas concretas por parte del gobierno agrava la situación.