Se generó debate sobre la organización de los shows durante el Mundial, especialmente en Estados Unidos. Se criticó la calidad de las presentaciones de inauguración y otros eventos, sugiriendo que la FIFA está cediendo ante las exigencias de los países organizadores.
Se cuestionó la inclusión de "cooling breaks" (pausas de hidratación) y entretiempos estilo Super Bowl, interpretándolo como una imposición de los organizadores a la FIFA, en lugar de que la FIFA dicte las condiciones.
Se especuló sobre la posible participación de Madonna en el entretiempo de la final, generando opiniones divididas entre los panelistas.