El Mundial de Fútbol se ve envuelto en polémica tras la intervención de Donald Trump y Gianni Infantino para revocar la sanción a Folarín Balogún, jugador de Estados Unidos.
Balogún había sido expulsado en un partido contra Bosnia por una entrada fuerte, pero la sanción fue levantada tras la presión estadounidense.
Esta decisión ha generado controversia sobre la influencia política en el deporte y la integridad de las competencias internacionales.