Se planteó la necesidad de una "independencia del fútbol" de los clubes argentinos respecto a un "liderazgo corrupto, violento y autoritario", apuntando a Chiqui Tapia.
Se ejemplificó la situación con San Lorenzo, que inició el año con 222 juicios, deudas millonarias y cheques rechazados, mientras Tapia y otros dirigentes acumulan riquezas.
"Los clubes argentinos deben cortar estos lazos de esclavitud con este liderazgo corrupto, violento y autoritario."