Los argentinos que siguen a la Selección en el Mundial enfrentan dificultades logísticas y económicas. Muchos viajan a Estados Unidos y se instalan en Miami como base, pero los vuelos son caros, con escalas y a veces no hay directos.
Las entradas para los partidos también son un problema, aunque la no clasificación de Colombia ha generado una baja en los precios. A pesar de esto, el costo de vida en Estados Unidos es alto, y muchos se quedan sin dinero tras varios partidos.
La situación se agrava con la necesidad de trasladarse entre ciudades, lo que implica más gastos y complicaciones. Algunos optan por ver los partidos en fan zones o shopping con pantallas gigantes para vivir la experiencia mundialista.