Marine Le Pen ha sido encontrada culpable de malversación de fondos por la justicia francesa. Se le acusa de haber utilizado cerca de 3 millones de euros de fondos de la Unión Europea, destinados a su rol como representante de Francia, para gastos personales. Según la acusación, habría utilizado este dinero en empleados ficticios para quedarse con los fondos.
A pesar de la condena, Le Pen podrá presentarse como candidata en las próximas elecciones presidenciales francesas, que se celebrarán en poco más de un año. Actualmente, cumple con prisión domiciliaria con brazalete electrónico y tiene prohibido salir del país. La justicia francesa considera que, mientras cumpla esta medida, su candidatura es válida. Le Pen es una figura destacada de la extrema derecha francesa y una de las principales candidatas a suceder a Emmanuel Macron.
La condena incluye una multa de 100.000 euros y la obligación de devolver el dinero malversado. La investigación se centró en personas que figuraban como empleados pero que, según las pruebas, nunca existieron o no prestaron servicios. Le Pen ha asumido la culpabilidad, pero argumenta desconocimiento de algunas irregularidades. La justicia la monitoreará durante su período de arresto domiciliario.