El gobierno libanés ha presentado una exigencia formal antes de la próxima ronda de negociaciones que se llevará a cabo en Roma. La elección de Italia como sede ha generado fricciones desde el principio.
Israel denunció el cambio de sede sin notificación previa, lo que provocó el rechazo inicial de Beirut. Las idas y vueltas sobre la ocupación de un territorio, considerado ilegal por unos y una medida de seguridad fundamental por otros, son un elemento clave para la posibilidad de una negociación.