Se relata un episodio del "brujo Manuel" en el vestuario de la selección argentina, donde supuestamente bendijo los botines de Lionel Messi antes de un partido crucial contra Ecuador.
Juan Cruz, el utilero, habría sido quien facilitó los botines. Este acto de mística se asocia con la clasificación de Argentina al Mundial. Hoy, la leyenda continúa con jugadores como el Cuti Romero y Licha Martínez, quienes también se asocian con rituales de "agua bendita" y "palo santo".