La figura del "brujo Manuel" y su mística alrededor de la selección argentina se mantiene viva, incluso tras su fallecimiento en 2021.
Sus seguidores consideran la "brujineta" una religión y acuden a su "altar" en busca de ayuda y fe para el equipo. Se relata un testimonio de cómo Manuel habría ayudado a un cardiólogo a diagnosticar un problema de salud, evidenciando la creencia en sus poderes curativos y su conexión con la suerte del equipo nacional.