La Feria de Mataderos se llenó de fervor patrio y ambiente mundialista. El día, a pesar de la cercanía del Mundial, se sintió vibrante y lleno de la energía característica de las celebraciones argentinas.
Se resaltó la importancia de mantener vivas las tradiciones y la cultura, especialmente en fechas significativas como el Día de la Independencia. La feria se convirtió en un punto de encuentro para celebrar la identidad nacional.