La victoria de la Selección Argentina en el Mundial desató una ola de euforia y celebraciones en todo el país. Videos y testimonios muestran la intensidad de los festejos en diversos ámbitos.
Desde comercios hasta escuelas y colectivos, la alegría se desbordó. En Córdoba, un colectivero detuvo su marcha para abrazarse con los pasajeros, compartiendo la emoción del triunfo.
Niños en escuelas y personas en comercios reaccionaron con gritos y abrazos al escuchar los goles y el pitazo final, contagiando la pasión por el equipo nacional.
Las celebraciones reflejan el profundo vínculo emocional que une a los argentinos con su selección, demostrando que la pasión por el fútbol es un elemento unificador en la sociedad.