Europa enfrenta una ola de calor excepcional, registrando temperaturas récord y confirmando la tendencia de calentamiento global. El Servicio de Cambio Climático Copérnicos reporta que la última década ha sido la más cálida jamás registrada a nivel mundial.
Este fenómeno se atribuye al aumento de gases de efecto invernadero por actividades humanas, lo que provoca una tendencia ascendente en las temperaturas. Las olas de calor son cada vez más intensas y frecuentes, afectando especialmente a ciudades como Londres.
El calentamiento en Europa ocurre a un ritmo mayor que el promedio mundial. Factores como sistemas de alta presión que atrapan el calor, emisiones industriales, de automóviles y la debilitación de la corriente de chorro contribuyen a la persistencia de estas condiciones extremas.