Se discute la problemática de los altos precios y la reventa de entradas para el Mundial. Las entradas de categoría 2 se estiman alrededor de 1100 dólares, pero se reporta que los precios llegaron a superar los 2000 dólares, especialmente cuando había presencia de revendedores colombianos. Se menciona que los precios han bajado, pero siguen siendo muy elevados.
La comparación con el Mundial de Qatar resalta la diferencia en costos y comodidad, siendo la edición actual significativamente más cara y logísticamente complicada. Se critica la especulación con los precios, lo que dificulta el acceso a los hinchas argentinos genuinos.