En celebración del Día de la Independencia, se presentan empanadas tucumanas tradicionales, destacando su jugosidad y el uso de matambre como corte de carne. Se explica que el matambre, al ser un corte más económico, era popular en la época de la independencia.
Las empanadas tucumanas se caracterizan por su tamaño pequeño y por ser fritas. Se resalta el uso de limón, ya que Tucumán es uno de los principales productores mundiales de este cítrico. A diferencia de las salteñas, las tucumanas no llevan papa.
Se explica que la empanada tiene su origen en la necesidad de conservar y transportar alimentos, y que su forma evolucionó a partir de la conquista española y la influencia árabe. La empanada tucumana se distingue por la trilogía de sabor del norte: merken, comino y ají molido.