Se debatió sobre el consumo de alcohol, haciendo hincapié en la moderación. Se mencionó el caso del "Coco" Basile como un ejemplo de apreciación del whisky, pero se aclaró que en el contexto deportivo actual, el consumo excesivo es mal visto. El doctor Fernando Sichero reiteró que una copa de vino o una lata de cerveza son aceptables, pero el exceso puede ser perjudicial para la salud.
Se comparó la situación con la ley seca en Estados Unidos, sugiriendo que la educación sobre los límites es más efectiva que la prohibición. Se destacó que disfrutar de una bebida espirituosa o un buen vino después del partido es agradable, siempre y cuando se mantenga el control y no se llegue a excesos como los del director técnico mexicano.