Ver partidos de fútbol, especialmente los de Argentina, puede generar una respuesta de supervivencia en el cuerpo, similar a una amenaza real, elevando la presión arterial y el ritmo cardíaco debido a la liberación de adrenalina.
Si bien esta reacción es normal, puede ser un disparador de eventos cardíacos en personas con riesgo preexistente. Los expertos recomiendan consultar a un cardiólogo y tomar precauciones si se tienen antecedentes de problemas cardíacos.
El cuerpo activa mecanismos de supervivencia ante la tensión del partido, preparando músculos para la acción y acelerando el corazón para aumentar el flujo de sangre y oxígeno. Funciones como la digestión pueden pasar a segundo plano.